Equipo

Gabriel Pena
Descubrí el yoga una tarde de primavera de 2010. Desde entonces se ha quedado, y de qué forma, en mi vida. Pasados los años he comprendido que en aquella primera sesión de yoga empecé un proceso de transformación que me ha llevado hasta hoy. Poco a poco entré a tomar más consciencia del cuerpo y de la mente. Cambié hábitos alimenticios. Estos me llevaron a sentirme aún mejor. También he ido reorientando la manera de comprender el mundo. Aparqué las dinámicas de determinadas líneas de negocio agresivas, aparqué el deporte como método de superación personal y dí mis primeros chapuzones en el mar de la meditación. Unos años más tarde, junto con Laia, realizamos un viaje iniciático de casi un año alrededor de medio mundo. 

Este viaje tuvo un impacto definitivo a la hora de consolidar la transformación que empezó aquella tarde de primavera con la primera sesión de yoga. 

Me formé como instructor de Hatha Yoga en Swasti Yoga (Rishikesh) con Surinder Singh y su equipo (200RYS Yoga Alliance) y además me he especializado en técnicas de respiración. Para mi el Yoga es una manera de dar con la estabilidad, que no es otra que la base para afrontar con creatividad los retos y el interminable proceso de transformación al que nos invita la vida.

Laia Hernando
Una mañana paseando por la vil·la de Gràcia (Barcelona), cavilando en mis pensamientos me sorprendí sonriendo a mis grandes “problemas”. Hacía unas semanas que iba a clase de yoga a diario. “Será el Yoga?”, me pregunté.  “Pues quizás sí”. De algún modo había conseguido distanciarme de mis preocupaciones y relativizarlas. A partir de ese día, la práctica de yoga me ha acompañado en mi vida.

Me animé a hacer la formación como instructora de Hatha Yoga en Swasti Yoga – Rishikesh (200RYS Yoga Alliance). La realicé, no para ejercer como tal, sino como mera experiencia personal.

Así que fue con Surinder Singh y su equipo cuando empecé a asentar las bases de esta filosofía de vida y, a través de sus enseñanzas, experimentar los efectos del yoga más allá de la esterilla. Los días de formación fueron intensos. Día a día, a través de la práctica, gané fuerza interior y confianza en mí misma que me llevaron a superar uno de mis grandes miedos. Pero no fue hasta que llegué a Menorca que me di cuenta de todo lo que se había transformado en mí. La isla no ha parado de plantearme retos, los cuales he tenido que ir superando, recordando a mi gran maestro y sus frases míticas: “el yoga te da estabilidad para crecer, para ganar en fuerza, para sentirte seguro y ganar confianza en tí mismo para poder superar cualquier reto al que te enfrente la vida”.

En mis clases comparto mi experiencia e intento despertar en tí la observación y la escucha interna para que a través de tu propia experiencia desarrolles el yoga que llevas dentro.

También he realizado las formaciones de Yin Yoga (60h Y.A) y Yoga para el embarazo y PostParto. Actualmente sigo aprendiendo, día a día, de mi práctica personal y de todos los usuarios que asistís  a las sesiones de Duna Yoga.